viernes, 21 de enero de 2022

SIMONIA DE AYER Y HOY

 

LA SIMONÍA DE AYER Y HOY

Texto Bíblico: Hechos 8:9-25 Pr. Antonio Armenta Romano

 

INTRODUCCIÓN

 

La magia no consiste en poderes sobrenaturales sino en ilusiones ópticas.  Los magos conocen trucos que impresionan a la gente y les hace creer que tienen poder.  A diferencia de los magos, los brujos sí tienen ciertos poderes, ya que conocen cómo funciona el mundo espiritual; pero sus poderes vienen por su alianza a Satanás, no a Dios.  El hombre llamado Simón en la historia de Hechos 8 era mago, no brujo. Él se vio intrigado por el poder que vio en los apóstoles. 

 

Los creyentes en el Señor tienen poder ya que tienen al Espíritu de Dios dentro de ellos.  Los apóstoles aprendieron a dejar que el Espíritu Santo fluyera a través de ellos, y los milagros comenzaron a suceder.  

Los milagros, aunque son deseables, no son la meta en sí; su propósito principal es convencer a la gente del poder de Dios.  En el Reino de Dios, los milagros no son lo más importante, sino es que la gente crea en Jesús, pues el mayor milagro de todos es la Redención y la Vida Eterna. 

V: 9 Simón, ejercía la Magia y esto causaba asombro a TODOS  en Samaria, su deseo era ser famoso! Este hombre alegaba tener un don que era acompañado de señales, atribuyéndose gran importancia.

Era CHARLATAN Y EMBACAUDOR de las masas que los tenía a todos encantados con su magia. Todos pensaron que tenía el Gran Poder de Dios!! (Como hoy en día!)

V: 12 y 13 Simón el mago se impresionó con los milagros que el Señor hizo a través de Felipe, y él creyó! al parecer, hizo una profesión de fe bajo el ministerio de Felipe. Creemos que Simón fue el primer estafador religioso en la Iglesia pero, desafortunadamente, no el último.

 

V: 14-17 La noticia de lo que el Señor estaba haciendo en Samaria a través de Felipe llegó hasta los apóstoles en Jerusalén.  Ellos decidieron ir allá para apoyar a Felipe. 

A Felipe y a sus compañeros no se les subió el éxito a la cabeza, avisaron a la iglesia Madre en Jerusalén lo que estaba ocurriendo y los apóstoles fueron a confirmar y le impusieron las manos y recibieron al E. Santo dando origen al “ Pentecostés Samaritano” como un principio de unidad y de alegría cristiana!. Ellos no sabían que ya el consolador había venido.- Hoy en día Mr.1:8 y Col. 1:19 Jesús nos bautiza en el E. Santo cuando creemos en Él y en Él estamos completos!!

V: 18-19 Evidentemente Simón estaba más interesado en el poder que en conocer al Señor.  Por eso, Pedro lo confrontó…

La persecución de fuera no dañó a la Iglesia. Dispersó a los creyentes y, como ya hemos indicado, en realidad ayudó para la extensión del evangelio. Lo que dañó a la Iglesia fue la entrada de personas que profesaban ser creyentes cuando en realidad no lo eran. La Iglesia siempre resulta dañada desde sus mismas filas. Lo mismo ocurrió con el Señor Jesús. Fue traicionado desde dentro. Uno de Sus propios discípulos le traicionó ante Su nación. Y su propia nación le traicionó ante el Imperio Romano, y el Imperio Romano le crucificó.

Y todavía ocurre lo mismo en el día de hoy. La Iglesia es traicionada desde dentro. Recordemos el caballo de madera que fue traído a la ciudad de Troya. La ciudad era impenetrable. Era invulnerable hasta que el caballo fue introducido en la ciudad. El diablo comenzó por perseguir a la Iglesia, luchando contra ella desde fuera. Y descubrió que no tenía éxito, porque la persecución simplemente difundía el evangelio. Entonces, decidió comenzar su trabajo desde dentro. Y allí es donde se pudo introducir y hacerle verdadero daño.

V: 20 -22 Pedro no estaba “condenando” a Simón, sino le estaba dando la oportunidad de que se arrepintiera genuinamente.  

Es por este motivo que dijimos que este hombre no se había convertido. Simón Pedro declaró que su corazón no era recto delante de Dios. No era un verdadero creyente. Su gran interés estaba en el dinero. Eso era lo que realmente le importaba a este hombre.

 

V: 23-25 Ahora, Simón no pidió ser salvado, ni que orasen para que él recibiera la salvación. Simplemente pidió que ninguna de estas cosas le sucediera. No sabemos si este hombre vino alguna vez a Cristo.

La historia no narra lo que pasó con Simón después.  No sabemos si él sacó la amargura de su corazón y limpió la iniquidad de su corazón; por lo menos vemos que tuvo temor de Dios.

CONCLUSIONES:

 

1.-El ejemplo de Simón es muy útil para los creyentes de todos los tiempos, como una lección para que no contemplemos usar el poder de Dios para nuestro propio beneficio.  El Señor está más interesado en cambiar nuestros corazones que en los milagros externos que el Espíritu pueda hacer a través de nosotros. 

2.-Lucas por  medio de Simón nos muestra en que puede llegar a convertirse la religión, cual religión o líder religioso cuando es contaminado por el dinero: queda “en hiel amarga” y “atada en lazos de maldad”

3.-Todo lo que es cristiano funciona sin dinero!, en éste mundo en que todo se compra y se vende y donde el dinero es el poder más absoluto, LA PALABRA DE DIOS Y EL E. SANTO NI SE COMPRA NI SE VENDE. Los apóstoles no tienen dinero y los dones de Dios no se valoran en dinero!

 

4.-Pedro le explica que NO SE DEBE COMERCIALIZAR CON LAS COSAS ESPIRITUALES!

5.-Hay confesiones de fe, que no son genuinas!

Estos hombres creían que Simón el mago era como un dios. Y lo mismo que le ocurrió a esa gente, hay muchos hoy que son engañados. Estimado oyente, no sea usted engañado por algún hombre ni por su aparente poder. Aun si alguien está predicando la Palabra de Dios, no mire al hombre. Mire a la Palabra de Dios y compruebe si la está presentando con exactitud. Mire a Dios. Vuélvase a Él. Cuando fijamos la mirada en una persona con admiración, la apartamos del Señor Jesucristo. Y eso es lo que le ocurrió a la gente en Samaria.

Simón cumplió todo el ritual externo. Profesó creer, pero no experimentó una fe salvadora; fue bautizado y llegó a ser amigo de Felipe. Sin embargo, no se convirtió. Ahora, fíjese usted que había otros también que decían ser creyentes, pero que no eran salvos. No habían experimentado un nuevo nacimiento espiritual. Tenían un conocimiento sólo intelectual y acompañaban a los otros creyentes, pero en realidad no eran salvos. Estos quizás hasta habían sido bautizados con agua, pero no habían sido bautizados y unidos a la iglesia de Jesucristo por el Espíritu Santo.

Hay mucha gente también hoy como Simón el Mago.

Muchos se han dado cuenta de que han estado simplemente reuniendo o acompañando a otras personas, pero que ellos mismos no han sido genuina personalmente convertidos. Ahora, es necesario que nos examinemos. El apóstol Pablo dijo lo siguiente, en su segunda carta a los Corintios, capítulo 13, versículo 5: "Examinaos a vosotros mismos, para ver si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos". Es conveniente examinarse, para comprobar si usted está en la fe o no. Este hombre, Simón, tenía todos las señales externas que le identificaban como un cristiano. Respondió que creía en Jesús, y por tanto fue bautizado. Pero en realidad, no era salvo. No tenía una fe genuina.

Simón el mago, quería pagar por el don. ¿Por qué? Porque este hombre era un estafador religioso. Quería emplearlo para ganancia propia. ¡Cuántas situaciones similares han sido hechas desde entonces!